En mis 22 años he recorrido caminos donde me he elevado por el cielo y me he arrastrado por el barro, encontrando en el reflejo de los charcos 210 defectos en el aire.
He estado en todas partes y he tocado la locura con la punta de los dedos, yo no necesito espejos, guardo trocitos de la historia como páginas del pasado de un libro inacabado.
Cada mañana le pido al reloj lo que las horas me quitan, nunca se empieza una batalla tarde y en lo que dura un cigarrito pretendo encontrar el camino para hacerlo esta noche.
En el cajón de la memoria guardo el camino de la fama, porque pienso andar a pasitos cortos, jugando a que me invento un camino.


