Que
tú no eres la imagen, ni la causante de noches enteras sin poder dormir
buscando razones para no perder la esperanza, en mis sueños sigues siendo la
princesa de mi reino.
Recordando
tus palabras recitadas junto a mi almohada "Cuando ya no esté recuérdame, busca
en tu dolor allí estaré... seré el aire que te envolverá, suave brisa que te
besará."
No pude encender cerillas para iluminar tú oscuridad te quise convencer y no sé bien de
qué, marchaste seguida por el duende que te obligaba a marchar a otro lugar, nunca en la vida hubiese podido imaginar que te alejaras rompiendo muros.
Tú me enseñaste que las arrugas del corazón no serían impedimento contra el viento.
Que te puedo ofrecer que no cambie lo que soy, tan solo decirte que donde quieras que estés, si has dejado de soñar, si tu tiempo se paró, sé lo que puedo perder si mañana yo me voy, pero lo que no sé es si el día que yo falte, alguien piense en mi, como yo lo hago de ti, Isabel.


precioso, en serio es dificil expresar lo que has escrito.Al fin y al cabo la gente vive en nuestros recuerdos es lo que nos mantiene en la eternidad
ResponderEliminarSutil reclamo, Nora. MB
ResponderEliminarGracias a los 2, yo tan solo me se expresar mejor escribiendo.
ResponderEliminarLe debo mucho a esta persona la cual falleció hace unos años.