De la cabeza me arrancaron cables para meter cosas que antes no me atrevía a poner en cajones, es tal el desorden creado entre neuronas y botones que puedes pedirme la luna que yo seguro que te traigo un queso.
Debajo de las nubes de mis neuronas me encuentro gritándole a mi sombra que vuelva la primavera, porque esta primavera voy andar buscando tu ombligo para ir a coger tantas flores necesite para crear sueños en este camino que vivo contigo.
Qué pena estar siempre pegado el suelo el cielo está demasiado lejos, las estrellas mirando la luna y yo aquí soñando que puedo volar. Mi vida corre tan deprisa que el tiempo se me cae de los bolsillos, se me queda pequeña, y todo el universo que quiero descubrir está debajo de tu ombligo.


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